Seguramente es cierto que están ahí en nuestro alrededor velando por justos y pecadores, pues una misión tan divina no podía excluir a nadie. Durante la niñez, su presencia nos ha acompañado en nuestras fantasías y creencias religiosas, y sus representantes en la tierra nos han asegurado que existe (en la niñez con seguridad, ahora no sabemos) un ángel de la guarda para cada uno, un servidor divino que nos cuidaba para que nada malo nos ocurriera.
Descubre lo que dicen de nosotros en Google
La confianza es fundamental al coleccionar libros. Si ya has recibido uno de nuestros ejemplares, nos encantaría conocer tu experiencia para seguir mejorando nuestro servicio.
Valorar mi experiencia