La batalla de Berlín fue la contienda definitiva, la que culminó la Segunda Guerra Mundial y la última ofensiva contra el Tercer Reich de Hitler, que devastó una de las capitales históricas de Europa y provocó la caída definitiva del nazismo. Fue, sin duda, uno de los momentos más decisivos y sangrientos de la guerra, cuyo resultado ha sido determinante en la construcción de la política internacional durante las décadas posteriores.
La batalla de Berlín fue la contienda definitiva, la que culminó la Segunda Guerra Mundial y la última ofensiva contra el Tercer Reich de Hitler, que devastó una de las capitales históricas de Europa y provocó la caída definitiva del nazismo. Fue, sin duda, uno de los momentos más decisivos y sangrientos de la guerra, cuyo resultado ha sido determinante en la construcción de la política internacional durante las décadas posteriores.